Foz de Iguazú: Budismo y desapego

Es el último día en Foz de Iguazú, en mis apuntes había un lugar que desde que vi en mis búsquedas por internet, me encantó.

Era un Centro Budista, quizá porque el Budismo siempre me ha parecido una doctrina cuyas prácticas espirituales siempre te dejan con la sensación de no haber aprendido nada de la vida.

Y es que siento con toda honestidad que para vivir, hay que pensar mucho en lo que se dice, en lo que se piensa, y sobre todo, en lo que se hace, no para dejar de hacer, sino para hacerlo correctamente, porque todo lo que se entrega, regresa siempre.

Uno de los fundamentos básicos del budismo es el sufrimiento, Buda no pudo explicar con palabras la forma de frenar el sufrimiento, pero dejó una serie de caminos para lograrlo, uno de ellos: el Desapego.

No he envejecido lo suficiente para hablar de lo que se puede superar en la vida, no he sufrido lo que otros para decir que soy una guerrera en esta tierra, pero sí puedo afirmar que no hay algo que nos haga más felices que ir por la vida sin aferrarse ni a las cosas, ni a las personas, ni a los lugares.

Ahora ¿qué tiene que ver viajar con el desapego? Pues viajar no tiene que ver con todo en esta vida, pero con aprender a despedirse tiene que ver muchísimo.

Y es que vamos de un lugar a otro todo el tiempo, conocemos personas increíbles y nos enamoramos de muchas ciudades. Consideramos la idea de regresar mientras soñamos con estar en otros países. Cada vez que nos movemos nos cuesta menos, porque no estamos enfocados en perder, sino en todo lo que hemos ganado en el tiempo.

Las personas nos reciben y nos despiden con la misma alegría, quizá son más felices cuando te vas porque agradecen tu llegada. Y cuando eso te sucede a ti, te recorre una serie de sentimientos encontrados, porque entiendes lo que significa ensanchar el corazón para que puedan ocuparlo miles de personas, pero hacer grandes espacios es algo que la vida nos enseña a través de un arduo camino, uno que te arranca las lágrimas que ya no te quedan para decirle a alguien: nos vemos alguna vez en esta vida.

El Centro Budista está abierto desde las 09.30 a.m., cuenta con 120 estatuas y todas tienen un significado, la estatua de Buda tiene 7 metros de altura y es la que más se destaca. El ingreso es libre y hay recintos en donde no es posible tomar fotografías y otros en donde hay que guardar silencio, es un lugar en donde se respira paz.

Si tienes algo de tiempo libre durante el viaje, te recomiendo visitar este lugar, realmente es increíble.


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Janice Sánchez

¡Hola, soy Janice! Nací en Perú el 20 de Diciembre de 1981. El amor por los viajes surgió hace mucho de modo que pasa el tiempo y mi gusto por la mochila y la fotografía se hace crónico. Descubrí que tanta experiencia de vida podría convertirse en letras algún día y es lo que hice, empecé a escribir y a escribir, no existe un momento en el que mi mente no divague entre tantas interrogantes, ser reflexiva me ha dado tanto y aunque no creas también me frenado en ciertos aspectos de mi vida porque irremediablemente lo pienso todo.

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