Baños de Agua Santa – Ecuador: Columpio del Fin del Mundo

Existe un columpio en Baños de Agua Santa, denominado: Columpio del Fin del Mundo, y aunque no está en el fin del mundo, allá arriba tienes la impresión que será el fin de tu vida, quizá exagero, pero a pesar de sentirme muy osada para aventurarme en muchas situaciones, esto no lo volvería a hacer otra vez.

Ya habíamos llegado a la Casa del Árbol, del que cuelga el muy famoso columpio, se ve muy seguro y hay alguien que está como responsable de medir los tiempos para que todos los visitantes puedan disfrutar de la experiencia, además es el que te impulsa para que puedas ir y venir sobre un abismo de 2660 m.s.n.m.

Desde esta colina puede observarse el Volcán Tungurahua, y es mi recomendación disfrutes del paisaje mientras tienes los pies bien plantados en la tierra, porque cuando decidas subir al columpio pensarás en otras mil cosas, menos en el paisaje.

No me permito sugerirte que no experimentes este momento, pero sí te digo que hay que tener un poco de valentía, serenidad y amor por la adrenalina, porque si me das a elegir entre el Columpio y el Puenting, entonces me quedo con el Puenting.

Estando en la fila, ves a varios subir y bajar, gritar, llorar, llamar a sus madres y a la madre del que te empuja para que te balancees, además si a este señor que te “ayuda” a subir al columpio y a mecerte se le ocurre golpear uno de tus pies, tu cuerpo inevitablemente girará a una gran velocidad a 360 grados, lo que me ha parecido realmente horroroso, es la sensación más terrible que sentí hasta ahora, eso fue peor que enterarme que mi ex-novio me engañaba con su compañera de trabajo.

Mi hermana tenía cara de “ya no me subo”, pero ya estaba allí, no se valía rajarse. Entonces le dijo al responsable, de modo muy serio: solamente quiero que me empuje 3 veces, luego me bajo. Y era todo lo que se necesitaba para fotografiarla.

Para cuando me tocaba subir, pensaba que todo estaría bien, intenté sonreír, pero no me fue posible, menos dando tantas vueltas en el aire sin pensar en bajar, sin pensar en nada.

Yo creo que si sufres de vértigo, el Columpio es algo que debes pensarte un poco, porque no estarás sujeta a algo, apenas hay una soga que rodea tu cintura y eso es todo.

Pero como todo en la vida, te tengo una buena noticia, 2000 metros más abajo, hay otro columpio llamado el Vuelo del Cóndor, que tiene también un columpio para niños y que tiene medidas de seguridad adicionales. No fuimos, porque bajas de la Casa del Árbol sintiendo que ha sido suficiente, que ha sido todo, y que no quieres saber más de columpios a menos que puedas tocar el suelo estando sobre ellos.

Entonces para terminar el post, te vuelvo a brindar las indicaciones de cómo llegar a la Casa del Árbol por tu cuenta:

  1. Elige el horario en el que irás, considerando que tienes 4 horarios: 05h45/11H00/14h00/16h00, el pasaje tiene un costo de un dólar y el ingreso a la Casa del Árbol también tiene el costo de un dólar.
  2. Ve a la Calle San Vicente Rocafuerte con la Calle Pastanza.
  3. Toma el bus que te lleva a la Casa del Árbol (el viaje dura 45 minutos aproximadamente).
  4. Disfruta o del paisaje o del Columpio, o de todo absolutamente todo.

Janice Sánchez

¡Hola, soy Janice! Nací en Perú el 20 de Diciembre de 1981. El amor por los viajes surgió hace mucho de modo que pasa el tiempo y mi gusto por la mochila y la fotografía se hace crónico. Descubrí que tanta experiencia de vida podría convertirse en letras algún día y es lo que hice, empecé a escribir y a escribir, no existe un momento en el que mi mente no divague entre tantas interrogantes, ser reflexiva me ha dado tanto y aunque no creas también me frenado en ciertos aspectos de mi vida porque irremediablemente lo pienso todo.

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